Hablamos con Miguel Buznego, capitán del equipo de División de Honor – B antes de la visita a Vigo

Este sábado, el Gijón Rugby Club visita al Kaleido Universidade de Vigo en el segundo partido de la temporada para nuestro equipo en División de Honor B. Después del amargo debut en Valladolid frente a El Salvador ‘B’, el equipo afronta una nueva oportunidad para competir, seguir creciendo y buscar sus primeros puntos de la temporada ante un rival directo.

Antes del encuentro, hablamos con Miguel Buznego, capitán del primer equipo para conocer cómo está viviendo el vestuario el regreso a la División de Honor – B., cómo afrontan esta nueva etapa y cuáles son las claves para afrontar el partido de este fin de semana.

Volver a División de Honor B

Para nuestro capitán, la categoría es el lugar en el que un club como el Gijón Rugby Club debe aspirar a competir. «Para mí, la División de Honor B es el sitio por el que un club como el Gijón Rugby debería pelear por naturaleza«. El capitán indica que afronta esta temporada con ilusión, consciente de que la competición presenta novedades respecto a la División de Honor – B que el equipo conoció en el pasado reciente. La llegada de nuevos rivales supone también una oportunidad para medir el nivel del grupo, afrontar desafíos diferentes y seguir desarrollando el proyecto deportivo del club.

Un proyecto que busca su propia identidad

La estructura deportiva y la colaboración entre clubes de la ciudad también forman parte de esta nueva etapa. Buznego destaca la importancia de fortalecer los vínculos dentro del rugby gijonés y aprovechar las sinergias entre entidades para favorecer el crecimiento de ambos proyectos. «Nuestra zona es relativamente pobre a nivel rugbístico, lo que nos lleva a buscar un hermanamiento con un club amigo de la ciudad, con el que ambos clubes salgan favorecidos y se consolide un vínculo que desde hace años no tenemos«.

Una apuesta por sumar esfuerzos, ampliar las posibilidades de desarrollo de los jugadores y contribuir al crecimiento del rugby en Gijón.

Aprender del debut y mirar hacia Vigo

La derrota en el primer encuentro ante El Salvador B en Valladolid obliga al equipo a analizar lo sucedido y corregir errores, pero sin perder de vista los aspectos positivos que dejó el encuentro. «Nos toca lamernos las heridas y hacer hincapié en lo individual de cada uno y en los fallos generales, pero sin olvidar las fortalezas que tuvimos a pesar del marcador«. Miguel tiene claro que el resultado no debe desviar al equipo de su objetivo. El trabajo semanal pasa por mejorar, reforzar los puntos fuertes y preparar el siguiente compromiso con la máxima exigencia.

Este sábado espera el Kaleido Universidade de Vigo, un rival al que el Gijón Rugby Club no se había enfrentado en el pasado más reciente. Un encuentro importante ante un equipo de su mismo nivel, en el que los gijoneses buscarán desplegar su juego y empezar a sumar. «Nuestro inicio no ha sido fácil, pero no es excusa. Nos medimos contra 15 jugadores iguales que nosotros, donde buscaremos implantar nuestro juego y cerrar los primeros puntos a nuestro favor».

Trabajo, compromiso y ambición

La competición es novedosa y su formato podría tener carácter temporal, pero la mentalidad del equipo no cambia. Buznego apuesta por afrontar cada partido al máximo, con independencia del rival y del escenario. El grupo cuenta con un cuerpo técnico en el que confía y con jóvenes jugadores que se incorporan al primer equipo aportando energía y un nuevo impulso al juego. «Somos un club de casa que trabaja cada semana con muchas ganas, contamos con un muy buen staff y con chicos recién subidos de la academia que meten una marcha más al juego«.

El objetivo es competir, dejarlo todo en el campo y continuar creciendo durante la temporada. Sin mirar más allá de lo que toca hacer cada semana. «Lo importante es que donde nos toque jugar lo dejemos todo y lo que tenga que pasar a final de temporada pasará, pero nuestra función es crecer un poco más que el día de ayer«.

Este sábado, en Vigo, nueva oportunidad para demostrarlo.

¡Vamos Gijón!

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